Entre risas, manos en movimiento y el inconfundible aroma del cacao tostado, familias organizadas del Centro de Aprendizaje para el Desarrollo Rural (CADER) de Almolonga, Quetzaltenango, iniciaron la primera fase de elaboración artesanal de chocolate.
La actividad, impulsada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), forma parte de las acciones que promueven la agricultura familiar con enfoque en nutrición, integrando conocimientos tradicionales con oportunidades para fortalecer la economía local.

Durante la jornada, la especialista en nutrición del componente de Agricultura Familiar Sensible a la Nutrición y Fomento de Huertos, compartió la importancia de incorporar alimentos variados y propios del territorio en la dieta diaria. En este contexto, el cacao destacó como un ingrediente culturalmente significativo, pero también como un alimento con alto valor nutricional y potencial productivo.
Rico en fibra, grasas saludables y antioxidantes, el cacao aporta minerales esenciales como hierro, potasio y magnesio, contribuyendo al bienestar cardiovascular, al funcionamiento cerebral y a la generación de energía. Además, se resaltó su rol en la estimulación de la serotonina, asociada al bienestar emocional, recomendando siempre un consumo equilibrado.

El aprendizaje trascendió lo teórico. En esta primera fase, las y los participantes realizaron el tostado, pelado y secado del grano de manera artesanal, sentando las bases para su transformación en bebida en las siguientes etapas. Como parte del proceso, se acordó continuar con el palmeado del cacao y reforzar los conocimientos mediante material visual.
La jornada concluyó con una visita técnica a los huertos del grupo, guiada por personal de la Dirección de Apoyo a la Producción Comunitaria de Alimentos (DAPCA), del Viceministerio de Seguridad Alimentaria y Nutricional (VISAN), articulando así la producción agrícola con la educación nutricional y el fortalecimiento de capacidades en el territorio (VA/ea).

