Una joven ejemplo (emprendedora de San Marcos)

Una historia de huevos

 

Meylin Chun, una joven de 22 años que radica en la comunidad Quipame en Tejutla, San Marcos, se caractiza por ser decidida, con valor y ganas de salir adelante. Su comunidad es agrícola, por eso, ella decidió participar en un Centro de Aprendizaje para el Desarrollo Rural (CADER), que impulsa el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación(MAGA) dentro del Programa de Agricultura Familiar y que es apoyado técnica y financieramente por la Unión Europea (UE).

 

Meylin es la tercera de cuatro hermanos, que heredaron de sus padres, el trabajo agropecuario, pero sobre todo la crianza de gallinas ponedoras. “Me gusta el trabajo de granja, aunque me gradué de Perito en Computación en el municipio, agradezco a mis padres las enseñanzas que ahora pongo en práctica, cómo cuidar a las gallinas”.

 

Debido a la presencia de un extensionista de la Agencia Municipal de Extensión Rural (AMER), se han organizado todos los vecinos en el CADER para poner en práctica las diferentes técnicas de siembra, cosecha y posterior venta de sus productos en la comunidad y el mercado local. Dentro de las capacitaciones, se impartió el tema de la profilaxis de las aves, para garantizar el consumo de carne y huevos y elevar el nivel de nutrición infantil. Sin embargo, en el caso de Meylin ella dio un paso más, que está marcando su nuevo futuro.

 

“Soy emprendedora, ya vendí huevos de mis propias gallinas para una escuelita de mi comunidad, así ayudo a mi economía familiar y también ayudo a que los niños tengan algo nutritivo para la refacción escolar”, indicó Meylin.

 

Actualmente vende el excedente de los huevos que recolecta de las gallinas que cuida y maneja en su casa y ahora se convirtió en una potencial proveedora para escuelas, mediante la Ley de Alimentación Escolar.

 

“Al inicio tenía mis dudas y miedos por inscribirme ante la SAT, pero en el mes de junio, con asesoría y consejo de la gente del CADER saqué mis facturas y desde julio, vendo 7 cartones, más o menos 210 huevos al mes y me los pagan”.

 

Meylin abrió sus expectativas al reconocer que el fruto de su esfuerzo se ve en poco tiempo y que le servirá para el sostenimiento de su hogar.  “Soy madre soltera y ya trabajé en un empresa, pero no me pagaban lo suficiente. Ahora con la venta de los huevos, veo que puedo ganar más para sostener a mi bebé, trabajo en casa y manejo mi propio tiempo”.

 

 

 

 

Esta joven emprendedora ahora es inspiración de otras mujeres de su comunidad que confían en que su trabajo forme parte del desarrollo rural en Guatemala.

 

El Programa de Agricultura Familiares el Programa insignia del MAGA y su objetivo principal es la mejora progresiva de los servicios de extensión rural en el campo, el fortalecimiento de la producción de alimentos y la dinamización de las economías locales. Mejorando las capacidades de familias campesinas,satisfacen sus necesidades básicas alimentarias y mejoran la inserción en mercados, para coadyuvar a la superación de pobreza, pobreza extrema y exclusión en que se encuentran.