Desde el viernes 6 de marzo, el edificio central del MAGA se ilumina de morado. No es casualidad ni decoración: es una declaración. Un edificio que representa al sector que alimenta al país, rinde homenaje a las mujeres que hacen posible esa tarea cada día.
Porque detrás de cada siembra, cada cosecha y cada mesa servida, está la determinación de una agricultora que eligió el campo como su lugar de liderazgo y transformación. Ellas son productoras, lideresas y protagonistas del agro guatemalteco. 
En este Año Internacional de la Agricultora, el MAGA reafirma que el 8 de marzo, es un compromiso de Estado, hoy y todos los días. Un compromiso que se traduce en políticas, en inversión y en decisiones que ponen a las mujeres al centro.
Renovamos nuestra palabra con las mujeres que, desde cada rincón del país, fortalecen la soberanía alimentaria y construyen, surco a surco, una Guatemala más justa para todas y todos.
