En comunidades donde cada alimento cuenta, se imparten charlas educativas relativas a la importancia de que un plato de comida tenga variedad de colores, porque entre más colores incluya, más saludable será la alimentación.

Más que una lección, estos espacios son conversaciones cercanas en las cuales las familias descubren que, con lo que ya tienen a su alcance, pueden preparar comidas variadas y nutritivas.

Impartidas por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) por medio de las nutricionistas del componente de Agricultura Familiar Sensible a la Nutrición, en las charlas se promueve este mensaje con madres, padres y cuidadores.
Se utilizan ejemplos prácticos de frutas y hortalizas que, muchas veces, ya se cultivan en los patios o se encuentran en los mercados locales. Así, las familias aprenden que el color de los alimentos no solo alegra el plato, sino que también indica los nutrientes que aportan al cuerpo.
• Verdes: ayudan a fortalecer los huesos, favorecen el crecimiento, mejoran la digestión y protegen el organismo. Aquí están la acelga, espinaca, chipilín, brócoli y ejote.
• Amarillos y anaranjados: son aliados de la vista, fortalecen las defensas y ayudan a prevenir enfermedades. También contribuyen a mantener una piel sana y a la cicatrización. Ejemplos: zanahoria, maíz, banano, ayote y mango.
• Blancos y cafés: apoyan el sistema inmunológico y favorecen el buen funcionamiento de músculos, nervios y huesos. Además, pueden contribuir a reducir el colesterol y la presión arterial. En este grupo están la cebolla, el ajo, la coliflor, el frijol, la yuca y la papa.
• Azules y morados: protegen el cerebro, apoyan la memoria y contienen antioxidantes que ayudan a prevenir enfermedades y retrasar el envejecimiento. Ejemplos: berenjena, cebolla morada, arándanos, remolacha y uvas.
• Rojos: fortalecen el corazón, mejoran la circulación y aportan compuestos que ayudan a prevenir algunas enfermedades. También benefician la piel. Aquí se encuentran el tomate, chile pimiento, rábano, manzana, sandía y fresas.
Comer frutas y hortalizas todos los días y llenar el plato de colores es una forma sencilla y accesible de cuidar la salud de toda la familia (VA/ea).


