Sanidad Équida

Mar 11, 2022Bienestar Animal, Équidos

;

Bienvenido, en este post te compartiremos criterios relacionados con la salud del équido, mencionaremos signos que te permitirán reconocer la presencia de dolor en el équido y algunas indicaciones básicas para su cuidado.

ÉQUIDOS LIBRES DE ENFERMEDAD.

Como todo ser vivo, los équidos son susceptibles de adquirir enfermedades que mermen su bienestar. Las causas de las diferentes enfermedades son diversas, por lo que es importante que te asesores con un profesional de la rama para que te orientes en qué enfermedad puede estar afectando a tus équidos.

Recuerda siempre que todo propietario, responsable o cuidador queda obligado a prestar la debida atención preventiva o curativa correspondiente a los animales. Toda enfermedad requiere tratamiento de inmediato.

En el caso de la muerte de un équido, en donde se sospecha de alguna enfermedad infecto-contagiosa, el responsable, propietario o cuidador debe notificar a la Dirección de Sanidad Animal del Viceministerio de Sanidad Agropecuaria y Regulaciones del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación para dar a conocer la presencia de la misma.  

Dentro de las medidas preventivas se considera el uso de vacunas, así como la aplicación de las desparasitaciones internas y externas correspondientes, utilizando productos cuyas indicaciones versen que son de uso en équidos, asegurando el uso de las dosis recomendadas.

En Guatemala se utilizan programas preventivos de salud en équidos, los cuales son importantes que conozcas para su cumplimiento y asesoramiento profesional correspondiente.

A partir de los seis meses de edad debe ser vacunado anualmente contra la Encefalitis equina venezolana y Rabia; bianual contra la Influenza equina.  En las zonas que hay presencia de la enfermedad se requiere aplicar la vacuna contra el Ántrax dos veces por año y antiparasitarios internos cuando sea necesario o como rutina dos veces por año.

Como parte de la salud preventiva es indispensable que se realicen las pruebas de diagnóstico de laboratorio de las enfermedades de reporte obligatorio como el de Anemia infecciosa equina y Brucelosis, dichas muestras deben de ser remitidas al laboratorio por un Médico Veterinario o Licenciado en Zootecnia debidamente colegiado.

PREÑEZ SALUDABLE.

Para garantizar una preñez sana y dar cumplimiento a la responsabilidad sanitaria es obligatorio que previo a realizar la monta, tanto la yegua como al garañón deben de contar con el protocolo correspondiente de examen con resultado negativo a la enfermedad Anemia Infecciosa equina. De igual forma para cumplir con el bienestar de los animales se debe respetar la edad fisiológica, tanto de la hembra como del macho de acuerdo al desarrollo corporal según la raza. Así mismo, garantizar que la yegua gestante tenga los cuidados y el descanso necesario de acuerdo a sus actividades.

LAS HERIDAS

El manejo de los animales siempre va enfocado a prevenir cualquier tipo de heridas, inflamaciones o claudicaciones.  Si por un accidente estas se presentan, es obligatorio proporcionarles los cuidados y tratamientos para su recuperación con el apoyo del responsable sanitario correspondiente.

Se debe tener cuidado que el equipo, utensilios y herramientas utilizadas para facilitar el manejo del équido no causen daño físico, lesión o incomodidad.

Los équidos deben ser inspeccionados después del trabajo, en búsqueda de posibles heridas, cortadas, roces, inflamaciones o pérdida de pelaje en las áreas de contacto con el equipo y solucionarlas buscando las causas que lo provocan, así como proporcionar los cuidados adecuados para su sanación.

Es muy importante que los équidos que se encuentren enfermos, lastimados, desnutridos, que tengan heridas en cualquier parte del cuerpo, renqueras, cascos en malas condiciones, señales de estrés térmico o en gestación, no sean utilizados por ningún motivo para realizar cualquier tipo de labores hasta encontrarse totalmente recuperados y capacitados para realizarlo.

DEBES SABER QUE LOS ÉQUIDOS SON SUSCEPTIBLES AL DOLOR

El dolor por su duración puede denominarse como agudo y crónico. El dolor agudo es el que aparece inmediatamente tras ocurrir una herida, trauma o lesión y desaparece cuando esta sana. El dolor crónico lleva al agotamiento del animal, un ejemplo de ello se da cuando el équido padece de cólicos, debido a que las respuestas del organismo son insuficientes para aliviarlo.

Es necesario prestar atención a las manifestaciones de dolor del animal, ya que estas pueden llevar al aparecimiento de complicaciones secundarias como debilidad, la inapetencia y susceptibilidad a enfermedades.

Cambios de actitud

Observando la actitud del équido podemos conocer las señales de dolor.

Puede presentar depresión mostrando poca respuesta a los estímulos externos, al momento de alimentarse o de beber agua puede presentar cambios de comportamiento, en la forma de socializar e incluso llegar a presentar pérdida de peso.

También puede aparecer otros signos como las inflamaciones en articulaciones y tendones.

Evaluación práctica en campo para reconocer el dolor

Observar los cambios de interacción, si se encuentra en estado depresivo, nervios o agresivo, actitud en respuesta al acercamiento, observar si presenta alguna alteración de alerta, miedo o depresión.  La postura corporal que presenta en extremidades, cuello, cabeza, orejas y cola así como las posibles diferencias en sus movimientos naturales, al paso, trote y galope.

Condición corporal, condición de la piel y el pelaje, presencia de parásitos externos y heridas. Alteraciones en la respiración, presencia de sudoración.

Atender la presencia de diarrea, salivación, secreciones nasales, orales, oculares, del oído.

Dolor en cabeza o dientes

Puedes observar que los équidos tienen dificultad para levantar o sostener la cabeza, tragar comida, posible retención de esta en las mejillas o masticar de un lado de la boca. Hay renuencia a permitir el contacto con la cabeza o a abrir la boca. Puede sacudir, presionar, rascarse o sobar la cabeza sobre las superficies.

Dolor abdominal (cólico)

Los équidos voltean la cabeza para verse e incluso morder los flancos, manotean el piso, se patean el abdomen, ruedan en el suelo, se recuestan sobre las paredes, se estiran o rechinan los dientes. El dolor abdominal puede causar un comportamiento violento.

Dolor en el oído

Las orejas estarán caídas o inflamadas, el pelo de los oídos húmedo, pueden presentar descargas, a menudo sacuden la cabeza, evaden el contacto con las orejas, es común la presencia de depresión e inapetencia.

Dolor en el ojo

Los ojos estarán llorosos, descarga ocular, movimientos irregulares de los párpados, párpado caído, miedo al acercamiento o sensibilidad a la luz.

Dolor en extremidades

Los signos incluyen cojera, pasos cortos, distribución anormal del peso, no apoyar la extremidad afectada, renuentes a moverse o patean al momento que se les quieran levantar las patas.

Dolor en piel

Los animales se rascan, se auto infringen lesiones, puede observar Inflamación, enrojecimiento, secreciones anormales, falta de pelo con engrosamiento de la piel o presionan la parte del cuerpo que les duele contra objetos. Pueden presentar depresión, inapetencia, no permite que se le toque o examine el área afectada.

La Salud es bienestar por lo tanto es adecuado que los équidos estén libres de dolor lesión y enfermedad. Toda persona que lleve a cabo cualquier tipo de prácticas con los équidos debe garantizar que estas se realicen en ausencia de dolor inducido por las mismas.  Se requiere que la relación hombre animal se lleve en armonía y respeto evitando el maltrato y crueldad animal.

¡Estamos para servirte!

Si tienes dudas o comentarios, puedes comunicarte con nosotros y con gusto te asesoraremos

¡Visítanos!

7 avenida 13-21, zona  9, Guatemala

HORARIO DE ATENCIÓN

Lunes a Viernes de 8:00am - 4:30pm

Teléfono

(+502) 2413-7070

(+502) 2413-7299