Una actividad agrícola de gran relevancia, especialmente en las regiones rurales de la costa sur, el oriente y algunas zonas del norte del país es el cultivo de la yuca. Esta raíz se adapta a diversos tipos de suelo y climas cálidos, lo que permite su producción incluso en áreas con lluvias irregulares.

Gracias a su resistencia a la sequía y bajo requerimiento de insumos, la yuca es una alternativa accesible para pequeños productores y familias campesinas.
Más allá de su valor en la alimentación local, la yuca contribuye a la economía rural mediante su comercialización en mercados nacionales.

Su cultivo genera empleo durante las etapas de siembra y cosecha, fortalece la seguridad alimentaria y fomenta el desarrollo sostenible en las comunidades agrícolas de Guatemala (JB/ea).

