El repollo es una de las hortalizas más consumidas en Guatemala debido a su accesibilidad, valor nutricional y versatilidad en la cocina tradicional. Todo ello lo convierte en un alimento clave en la dieta diaria de las familias guatemaltecas.
Este cultivo constituye una fuente importante de vitamina C, fibra y antioxidantes, nutrientes que contribuyen a fortalecer el sistema inmunológico, mejorar la digestión y apoyar la salud cardiovascular. Su consumo regular ayuda a prevenir enfermedades comunes y aporta beneficios nutricionales a bajo costo, especialmente en comunidades rurales.

Además de su aporte alimentario, el cultivo de repollo se adapta a diversas regiones del país, en particular a zonas de clima templado, lo que permite a pequeños productores generar ingresos constantes.
Por ser un cultivo resistente y de ciclo relativamente corto, favorece la producción sostenible y el abastecimiento de los mercados locales, fortaleciendo el desarrollo agrícola nacional (JB/ea).


