En Sololá, un grupo de extensionistas cambió por unas horas el escritorio por la cocina. Entre ollas y verduras frescas, aprendieron nuevas recetas que pronto compartirán con mujeres y familias de distintas comunidades para fortalecer la alimentación en el hogar.
El “Taller Práctico de Recetas Nutritivas” reunió a educadoras de Hogar Rural y personal técnico para actualizar los conocimientos relativos con la atención de la desnutrición aguda y reforzar herramientas que puedan replicarse en el territorio.
Luego de la parte teórica, las participantes prepararon platillos con ingredientes accesibles y culturalmente cercanos, tanto para menores de cinco años, como para la familia en general.

Para la alimentación complementaria de los bebés, de seis a once meses, se elaboraron los siguientes menús:
• Picadillo de huevo duro con chipilín, desde los seis meses, brinda energía, proteína y calcio.
• Puré de manzana y banano, puede darse desde los seis meses, es rico en potasio, energía y vitamina C.
• Puré de vegetales con hierba blanca, darlo entre los seis y ocho meses, es una fuente de vitamina A, energía y minerales.
• Picadillo de carne de res con hierba mora, desde los nueve meses, aporta hierro y proteína de alta calidad.
También cocinaron opciones para toda la familia, como tortillas con hierba mora, refresco de tomate con plátano, así como huevo en torta con chía, recetas que integran tradición y valor nutricional.
La actividad fue impulsada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), por medio del componente de Agricultura Familiar Sensible a la Nutrición, en coordinación con el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.
Más que un recetario, el taller dejó una herramienta práctica: cada extensionista regresó a su comunidad con conocimientos listos para compartirse, convirtiendo ingredientes cotidianos en oportunidades para crecer más sanos y fuertes (VA/ea).

