En el contexto de promover la seguridad alimentaria y generar ingresos económicos en las comunidades rurales, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) destaca la importancia de la cunicultura en la agricultura familiar.
La cunicultura, crianza de conejos para la producción de carne, piel y otros productos, es una actividad viable y sostenible. Además, su manejo es relativamente sencillo, permitiendo la participación activa de todos los miembros del huerto comunitario.

La crianza de conejos en traspatio representa una alternativa accesible para las familias, ya que proporciona una fuente de proteína de alta calidad y requiere una mínima inversión.
El MAGA impulsa actividades con poblaciones claves en el país, como capacitaciones para la crianza y cuidado de los conejos, garantizando así procesos adecuados y correctos.
Entre los temas que se incluyen en las formaciones están: construcción y dimensiones adecuadas de jaulas, selección de materiales, manejo de la reproducción, cuidados e higiene, prácticas de bioseguridad, alimentación adecuada y organización e implementación del huerto comunitario.

Datos claves para la crianza
La reproducción es uno de los procesos más importantes en la cunicultura. Se deben seguir tres pasos significativos: contar con registros y la instalación de nidos, apuntar el día de la monta y estimar la fecha posible de parto, además de llevar un control de los gazapos nacidos y fallecidos.
Los conejos se destetan al mes o dos meses de edad y se colocan en jaulas separadas según el sexo del animal. La hembra debe tener un descanso de 15 días para su recuperación antes de una nueva monta. Los conejos se consumen a las 12 semanas de edad, cuando tienen un peso de entre 4,5 a 5 kilogramos (JY/ea).

