El presidente Bernardo Arévalo presentó, en la Concha Acústica del Parque Centenario de la ciudad capital, el Informe Abierto al Pueblo de Guatemala, en el cual resaltó los principales resultados y proyecciones de su gestión al cumplir su segundo año de gobierno.

El mandatario reafirmó que “la política solo tiene sentido si sirve para transformar la vida de las personas”, una visión que orienta las acciones del Gobierno para impulsar el desarrollo económico y social del país, con énfasis en el área rural.

Los miembros del Gabinete de Gobierno estuvieron presentes en el acto, entre ellos la ministra de Agricultura, Ganadería y Alimentación, María Fernanda Rivera Dávila, quien respalda la implementación de políticas públicas enfocadas en fortalecer la producción agrícola, apoyar a los pequeños productores y dignificar el trabajo en el campo guatemalteco.

En materia agrícola, el mandatario destacó los avances del Crédito Tob’anik, un programa que ha permitido otorgar financiamiento a más de 500 pequeños y medianos productores, fortaleciendo cultivos como maíz, café, cardamomo, aguacate, hortalizas y frutas, productos clave para la seguridad alimentaria y la economía nacional. Este apoyo financiero se consolida como una herramienta estratégica para dinamizar la producción y generar oportunidades desde los territorios.
“Estamos aquí para responder con soluciones y construir bienestar colectivo”, enfatizó el mandatario, reiterando que la transformación del país se impulsa, con un Estado que escucha, acompaña y trabaja de la mano con su pueblo.

El gobernante subrayó que los resultados reflejan una visión de política pública orientada a “responder con soluciones que permitan vivir mejor”, impulsando al productor como motor del desarrollo y garantizando condiciones más justas para trabajar la tierra.

El Crédito Tob’anik, una herramienta clave para apoyar la producción agrícola de pequeños y medianos productores del país por medio del financiamiento en condiciones favorables, impulsa la productividad y también promueve la sostenibilidad y seguridad de la producción agrícola, frente a los desafíos de los eventos climáticos (EJ/ea).

