Conservar las semillas que forman parte del patrimonio genético del país ahora tiene un aliado: la nueva cámara fría del Banco de Germoplasma, del Instituto de Ciencia y Tecnología Agrícolas (ICTA).
Esta infraestructura permite mantener en mejores condiciones las semillas de cultivos clave como maíz, frijol y otros de gran valor agrícola, cultural y ambiental. Además, fortalece la investigación y ayuda a que Guatemala esté mejor preparada ante los efectos del cambio climático.

La inauguración estuvo precedida por un momento histórico: el envío de semillas guatemaltecas a la Svalbard Global Seed Vault, en Noruega, donde ahora también están resguardadas como respaldo a largo plazo.

“La reciente incorporación de material genético de Guatemala en la Bóveda Global de Svalbard, nos recordó la importancia de resguardar nuestras semillas como un patrimonio invaluable. Pero es aquí, en el Banco de Germoplasma del ICTA, donde se conserva, estudia y protege de forma permanente la riqueza genética de nuestros cultivos”, expresó José Antonio López Leonardo, viceministro de Desarrollo Económico Rural (VIDER).

Este esfuerzo fue posible gracias al trabajo técnico del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), por medio del ICTA, y al financiamiento de aliados como la Secretaría del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Crop Trust y la cooperación de Noruega.
Con acciones como esta, el MAGA sigue apostando por la protección de las semillas del país, asegurar su futuro y respaldar a quienes dependen del campo para vivir (NG/ea).

