Como parte de las acciones para proteger los recursos naturales y reducir la vulnerabilidad en el campo, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) coordinó una jornada de capacitación técnica en la comunidad Cacho, aldea Pericón, municipio de Aguacatán, Huehuetenango.
Esta intervención tiene como propósito que los agricultores deben mitigar la erosión y el riesgo de deslaves en terrenos con pendientes pronunciadas, asegurando la estabilidad de las áreas productivas de la zona.

Por medio de la Agencia Municipal de Extensión Rural (AMER) y el Consejo de Coordinación Agrícola y Pecuario Municipal (COAPEM), se articuló este esfuerzo conjunto con la Oficina Municipal de Gestión del Riesgo y la Coordinadora Local para la Reducción de Desastres (COLRED).
Expertos en suelos de la sede departamental de Huehuetenango brindaron formación teórica y práctica a los productores locales y miembros de la comunidad, enfocándose en soluciones de bajo costo y alta eficiencia para la conservación de la capa arable.

Durante la actividad, se instruyó a los participantes en el uso del nivel tipo “A”, una herramienta artesanal que permite trazar curvas a nivel con precisión. Con esta técnica, los agricultores establecieron barreras vivas, barreras muertas y diques de contención, obras diseñadas para reducir la velocidad de la escorrentía superficial y retener los sedimentos, lo que contribuye directamente a mantener la fertilidad del suelo y prevenir desastres naturales.
Esta dinámica de trabajo permite que la comunidad se involucre activamente en la gestión integral del riesgo, transformando la prevención en una práctica cotidiana.
La implementación de estas estructuras no solo protege la infraestructura comunitaria, sino que también crea condiciones óptimas para el establecimiento de cultivos más sanos, fortaleciendo la resiliencia de los sistemas productivos locales ante los efectos del cambio climático (JY/ea).

