Frente al impacto del cambio climático y las sequías recurrentes, especialmente en el área del Corredor Seco, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) impulsa la adopción de cultivos tolerantes a la baja disponibilidad de agua, como una estrategia para proteger la producción de alimentos y la economía de los pequeños productores.

Entre las variedades promovidas se encuentran maíz mejorado tolerante a sequía, frijol de ciclo corto, yuca, camote y ayote, especies que presentan mayor capacidad de adaptación a las altas temperaturas y a períodos prolongados sin lluvia.

La implementación de estos cultivos permite mantener la producción de granos básicos en condiciones adversas, reducir el riesgo de pérdidas totales y asegurar alimentos para el autoconsumo familiar, lo cual contribuye con la estabilidad del abastecimiento nacional.
Estas acciones se complementan con prácticas como la conservación de suelos, cosecha de agua y diversificación productiva, fortaleciendo la resiliencia del sistema agrícola frente a eventos climáticos extremos (JG/ea).

