Una alternativa clave para fortalecer la agricultura sostenible en Guatemala es el uso de abono orgánico, el cual se consolida entre los pequeños y medianos productores.

Elaborado a partir de materiales naturales como estiércol, restos de cosechas y compost, este tipo de fertilizante mejora la fertilidad del suelo sin recurrir a insumos químicos.

Además de favorecer la biodiversidad del suelo y la retención de humedad, el abono orgánico permite aprovechar recursos locales y reducir los costos de producción, una ventaja importante para las comunidades rurales y las zonas agrícolas con suelos frágiles o degradados (JB/ea).

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)
