El rábano, cultivo de ciclo corto que impulsa ingresos y huertos familiares

Una alternativa agrícola atractiva por su rápido ciclo de crecimiento y su alta rentabilidad, especialmente en altiplanos y valles con climas templados a frescos como los de Guatemala, es el rábano.

Este cultivo permite a los productores generar ingresos en pocas semanas y realizar varias siembras al año, fortaleciendo la economía de pequeños agricultores y huertos familiares.

Su producción se orienta principalmente al consumo local y al autoconsumo, siendo un ingrediente frecuente en ensaladas y curtidos de la gastronomía guatemalteca. Los suelos sueltos, profundos y con buen drenaje favorecen el desarrollo de raíces de calidad, mientras que prácticas adecuadas de riego y fertilización permiten aprovechar al máximo el potencial de cada cosecha.

De esta manera, el rábano no solo contribuye a la seguridad alimentaria y a la diversificación de la producción agrícola, sino que también ofrece a los agricultores oportunidades de ingresos rápidas y sostenibles, adaptadas a la realidad de las familias rurales (JB/ea).

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6 febrero, 2026